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martes, 24 de septiembre de 2013

Seis meses, seis...



Seis meses, seis… Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que escribí mi último post en el mes de marzo. La verdad es que han sido muchas las cosas que han hecho despertar en mí todo tipo de sensaciones y emociones. Tantas, que sería imposible narrarlas en su totalidad -algo lógico y evidente por otra parte- porque de lo contrario no habría vivido.

Seis meses, seis… Tiempo más que suficiente para que las vivencias tenidas me hayan animado, en reiteradas ocasiones, a ponerme frente al ordenador para escribirlas. Pero no ha ocurrido así, ya haya sido por dejadez o vagancia, la verdad es que no he querido o no he necesitado hacerlo y esta burbuja escondida ha quedado relegada a un último plano, pero no ha sido olvidada.

Y no lo ha sido porque hoy, un simple martes de septiembre, ha habido algo que ha despertado en mí el interés por adentrarme en la burbuja y escribir unas cuantas líneas. Líneas que, por cierto, no creo que lleguen a expresar el estado de contradicción que me aturde.

Una llamada telefónica, una visita y el miedo a esperar…

Estas tres cosas podrían resumirse única y exclusivamente en una palabra: Miedo. Un miedo que me hace recordar una frase del poema “Tengo miedo” de Pablo Neruda que dice: “Tiene mi corazón un llanto de princesa olvidada en el fondo de un palacio desierto”…


Seis meses, seis… Y toca esperar. Y toca dejar de pensar. Y toca tratar de echar al miedo. Y toca no perder la esperanza. Y toca quedarse en manos del tiempo. Eso es lo que toca. 


miércoles, 29 de febrero de 2012

Nada es lo mismo

De mis lecturas nocturnas me quedo con este poema de Ángel González porque está claro que "Nada es lo mismo" y hay que dejar atrás lo pasado, seguir adelante y echar una gran sonrisa. 


La lágrima fue dicha.


Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.



¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?



No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:



nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.





viernes, 10 de febrero de 2012

Quizás nunca...


Quizás nunca me verás como algo más que una amiga.

Quizás nunca tus abrazos me protegerán del frío.

Quizás nunca me susurrarás al oído un te quiero.

Quizás nunca nuestras manos pasearán juntas.

Quizás nunca tus labios acariciarán los míos.

Quizás nunca tus ojos le hablarán a los míos.

Quizás nunca me mostrarás una sonrisa cómplice.

Quizás nunca sabrás que… 

quizás nunca dejaré de esperarte.




domingo, 27 de noviembre de 2011

Leer entre líneas…


Cuántas veces nos hemos dicho o nos han dicho: No leas entre líneas, quédate simplemente con lo que te están diciendo o haciendo porque es ahí donde está la clave.

Pero no, no sé porqué motivo o razón nos empeñamos en tratar de sacar un mensaje completamente diferente a lo que nos están diciendo o haciendo…

Dicen que estos temas son más comunes entre las mujeres, por nuestro perfil de “complejas” y por nuestro interés y deseo de darle vueltas y más vueltas a las cosas simples (dicen), pero bueno… No sé si será cierto o no, pero la verdad es que ayer, en el típico aperitivo de los sábados, esa “lectura entre líneas” fue uno de los temas de conversación que una amiga y yo mantuvimos durante un largo periodo de tiempo. 

Evidentemente, cuando hay una larga amistad, cuando realmente conoces a una persona, la intencionalidad es más fácil de percibir que cuando no se conoce; pero cuando se trata de alguien a quien estás comenzando a conocer, ese conocimiento es bastante limitado y es cuando surge la duda: ¿Debo leer entre líneas?

El ser humano tiene la particularidad de decir o hacer cosas con la intención de generar una reacción contraria en la persona a la que se está dirigiendo. Tal vez será por miedo, vergüenza o por la falta de confianza, pero muchas veces no somos capaces de decir o hacer lo que realmente queremos con el fin de evitar en el otro un perjuicio.

La lectura entre líneas puede tener su parte negativa y positiva. Si aciertas, estás de enhorabuena; pero si te equivocas… ¿Qué hay que hacer? ¿Pides perdón? ¿Haces como si no hubiera pasado nada? ¿Te das la vuelta y desapareces porque puede que hayas metido la pata hasta el fondo?...

Leer o no leer entre líneas, esa es la cuestión

 

sábado, 5 de noviembre de 2011

Piccoli dettagli...

Una canción: Ma il cielo è sempre più blu


 - Un momento: compartir unas cervezas

- Un color: gris

- Una frase: El mundo necesita gente que ame lo que hace

- Una alegría: escuchar de una amiga que hay una nueva incorporación al grupo. Va a ser mamá nuevamente.

- Una motivación: La idea de que si queremos que pasen cosas diferentes es preciso hacer cosas diferentes.

- Una inquietud: #apoyotrabajadores7RM

...

domingo, 30 de octubre de 2011

Ahora y hace un siglo, dos y veinte

Anoche tuve el placer de deleitarme durante casi tres horas de la magnífica obra “Veraneantes”, que Miguel del Arco ha acercado ahora al público, muy acertadamente, de la original que el dramaturgo ruso Maxim Gorki estrenó en el año 1904. Una obra que ha venido a al Teatro Circo Murcia de la mano de Teatro de la Abadía.

Quienes no conocíamos el texto originario podríamos llegar a pensar que esta obra de teatro ha sido pensada ahora como una manifestación de la sociedad actual. Como un file reflejo de la sociedad en la que vivimos y que busca desesperadamente un cambio, un giro que la convierta en una sociedad mejor en todos sus sentidos.

Han pasado más de cien años desde que Gorki sacara a la luz esta pieza, y a pesar de los años y los cambios que ha experimentado la sociedad, el transfondo, la base de todos continúa siendo la misma ahora que ayer.

Estamos de acuerdo, y es más que evidente, que en estos más de cien años se han conseguidos importantes avances en la medicina, en la ciencia y en la tecnología, pero independientemente de todos estos avances, y aunque ahora seamos una sociedad mucho más moderna que la que reflejaba el dramaturgo ruso, la realidad es que las personas continúan con la misma obsesión por ser felices.

Creo que ese es el objetivo de todos, ahora y hace un siglo, dos y veinte. ¿Será quizás esa obsesión la que hace que realmente no se produzca ese cambio? ¿Será que el deseo de ser más felices que los demás es lo que lleva a no alcanzar esa obsesión? ¿Si nos conformáramos con esos pequeños momentos de felicidad que llegan de forma repentina no sería aliciente suficiente para hacer una sociedad mejor? …

Tal vez sí o tal vez no, quién sabe…

Tal vez me equivoque o tal vez no, quién sabe, pero yo por si acaso, me quedo con lo maravilloso de este nuevo y ya casi pasado estupendo domingo de octubre: Salir a pasear en bicicleta, tomar una caña con mi madre y mi hermana, abrazar a mi sobrino y jugar con él, pulular durante un rato por mi soledad, quemar una sartén y tener que limpiar la cocina entera, ver anochecer y escribir estas líneas.

PD: lo de quemar esa sartén ha sido fruto del despiste y mi torpeza en la cocina...


miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Sabemos quiénes somos?

Creo que esta pregunta no la hemos hecho en más de una ocasión. ¿De verdad somos conciertes de la persona que llevamos dentro? ¿De verdad somos capaces de saber cuál va ser nuestra respuesta a cualquiera de las múltiples situaciones que vivimos a lo largo del día, la semana o el mes?

Si esto es cierto, por qué será que cada vez que hay situaciones comprometidas tenemos que echar mano de un tiempo de reflexión, de un consejo de un amigo o una amiga, u optar por esperar y que el tiempo reparta la suerte…  

Son infinitas las situaciones a las que tenemos que enfrentarnos y son múltiples las reacciones que podemos tener ante ellas. ¿Cuántas veces nos hemos sorprendido por cómo hemos actuado ante un hecho concreto porque nuestra forma de ser nada tenía que ver con esa reacción?

… Yo creo que muchas, por no decir la inmensa mayoría.

Aunque estemos muy seguros de quiénes somos, esa seguridad se desvanece en el preciso instante en el que la duda aparece.

Esta cuestión siempre la he relacionado con el momento en el que un artista inicia su obra y, en teoría, la da por terminada. ¿Realmente el artista la quiso terminar así o por el contrario las situaciones del momento le llevaron a modificarla? La evolución de la misma, ¿era la que pensaba el pintor? De acuerdo a la idea que él tenía de su obra, el boceto, ¿El que podemos llamar el “final” de la obra, lo que vemos, era realmente el resultado que se esperaba de antemano? Pero, ¿realmente la obra tiene un final?

Entonces, ¿realmente llegamos a saber quiénes somos?...



PD: A mi fan misterioso. He de decirte que nada de mal de amores. De hecho, si lo tuviera tal vez tendría más motivos para escribir, no lo creer? 


domingo, 11 de septiembre de 2011

Ahora toca volver


A todos nos gusta volver. Aunque tratemos de aparentar lo contrario, tarde o temprano el regreso es algo necesario, y la sensación de que el tiempo no hubiera pasado es algo inevitable. Atrás quedaron extraordinarios días de los que solamente quedarán aquellos pequeños detalles que nos marcaron una pausa en el camino y nos dieron un dulce sabor que nunca, pero nunca olvidaremos.
Ahora toca volver, reanudar la marca, la cual nunca paró porque la vida es eso: un continuo deambular en la continua búsqueda de nuestra Ítaca. Un búsqueda que siempre estará marcada por el descubrir y el saborear nuevas sensaciones.
Ahora toca volver. Ahora toca preocuparse por el hoy, por lo que ocurre en este preciso momento, porque los tiempos pasados, aunque fueran mejores, nunca volverán y el mañana aún está por descubrir. 

lunes, 2 de mayo de 2011

Caminemos sin parar



Complicidad, emoción, cariño, sorpresa, afecto, amistad, amor, diversión, fiesta, unión, nervios… Sin lugar a duda, una sonrisa es el mejor regalo que podemos dar y obtener, pues, hay tantos sentimientos escondidos detrás de una sonrisa...

Puesto que no dejamos de sentir en ningún momento, lo ideal sería estar sonriendo desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, y llevar esas sonrisas a todos nuestros sueños.

Creo que cada sonrisa es un paso más hacia la felicidad, así que, ¡¡caminemos sin parar!!

miércoles, 16 de febrero de 2011

No quiero...

Hoy toca burbujear y todo viene a raíz de la frase que he leído hoy de P. Coelho: Puedes no saber tú camino, pero debes saber lo que no es tú camino. Así es. Puede que no sepa que me va a deparar mi viaje, la verdad es que tampoco me preocupa en estos momentos, pero de lo que sí estoy segura es que sé lo que no quiero para ese largo o corto periplo.

No quiero que mi familia sufra,
no quiero que mis amig@s estén solos cuando tengan un problema,
no quiero que mi despertados deje de sonar cada mañana antes de las 8:00 horas,
no quiero que me den la brasa,
no quiero dejar de ver brillar el sol,
no quiero descubrir que alguien a quien quiero me mienta,
no quiero quedarme estancada en el vacío,
no quiero ver a mi madre triste,
no quiero tener que pedir perdón,
no quiero que me llegue la soledad que yo no busco,
no quiero depender de nadie,
no quiero dejar de escuchar la música que tanto me gusta,
no quiero estar más de un día sin darle tono a un papel o un lienzo en blanco,
no quiero dejar de disfrutar de cada momento que vivo,
no quiero que la injusticia cotinúe prevalenciendo,
no quiero dejar de buscar mi ítaca,
no quiero no saber lo que no quiero,
no quiero perder mi burbuja,
no quiero olvidar mis pasado,
No quiero dejar de sonreir,
No quiero...

Son tantas las cosas que sé que no quiero, que no tengo miendo alguno a quedarme en blanco cuando alguien me pregunte: ¿Qué es lo que quieres?...

jueves, 25 de noviembre de 2010

Pequeñas pinceladas


Liberar la mente de la rutina diaria y abrirla a nuevos descubrimientos a través del color. Este es el fin de los intensos ratos que dedico a pintar lienzos.

Mi estado de ánimo lo describe la tonalidad del color, el sosiego o la calma lo trazan las líneas y mis aspiraciones vienen dadas por combinación de los elementos.



La soledad buscada




La pareja


La meditación



El Simbolismo


jueves, 11 de noviembre de 2010

De qué sirve subir a la cima

Se acaba el día. Decimos adiós a una jornada repleta de momentos esperados y de sorpresa, decimos adiós a nuevas y viejas sensaciones, adiós a innovadoras ideas, a pensamientos, adiós a algunas miradas cómplices y otras no tanto, adiós a minutos de sosiego, adiós a horas de estrés, adiós a un nuevo día, que poco a poco torna a pasado. Adiós a este jueves...
"Hay gestos, sonidos o palabras que te dan fuerza, te alegran el día, te hacen sentirte especial..." Esta frase, escrita por una compañera de trabajo esta mañana en Facebook, ha motivado que le dedique un post en mi burbuja. ¡Y qué razón tiene!... Al hilo de ésta frase me ha venido a la mente otra que tanto me gusta y a la que de vez en cuando hago alusión: La esencia está en los pequeños detalles. Esas pequeñas cosas a las que casi nadie presta atención y en las que reside una parte importante de nuestra felicidad.

Quienes encontramos en los pequeños detalles partes esenciales de nuestra existencia, desechamos las grandezas, esas que son tan pasajeras, a pesar de ser grandes, para mostrarnos ante aquéllas otras que su sencillez nos hacen sentirnos especiales, hasta el punto de alegrarnos un día y hasta una semana si cabe.

Esos pequeños gestos, sonidos o palabras que apuntaba mi compañera son tan importantes y esenciales, que un día horrible puede llegar a convertirse en el día más bonito y maravilloso del mundo, contribuyendo así, a que nuestra existencia vaya, poco a poco, alcanzando un nivel único y extraordinario.

De qué sirve alcanzar grandes cosas, si al final del camino nos encontramos solos y no tenemos con quién compartir ese hallazgo. De qué sirve subir a la cima, si nada nos va a hacer manternos...
Realmente, no sirve para nada porque al final lo que queda es eso, nada...
Lo que realmente sirve es encontrar esa sonrisa, ese abrazo o esa simple y profunda frase: Te quiero.

domingo, 25 de octubre de 2009

…Y los sueños, sueños son…

¿Qué tiene de malo soñar? Los sueños te realzan, te engrandecen, te hacen buscar desaforadamente el camino que otorgue respuesta a tus deseos, a tus aspiraciones, a lo que quieres conseguir… Los sueños te hacen ver de forma diferente la realidad, una realidad que no siempre es agradable de ver, y sin embargo se hace más grata cuando damos un toque de ensoñación a lo que está sucediendo. Continuamente estamos soñando, la diferencia que existe entre los sueños que tenemos mientras dormimos y lo que tenemos cuando estamos despiertos es la forma que adopta unos y otros. ¿Y no será que los sueños son la realidad y lo que estamos viviendo sea eso, un sueño?

Sea lo que sea, soñar es una de las facultades más importantes que tiene el ser humano y no podemos renunciar a ella. Yo no he dejado de soñar y espero y deseo que nunca lo deje de hacer. Ahora, al igual que siempre, mis sueños son infinitos, pero sin lugar a duda hay sueños que se reiteran de forma especial.

Sueño con ese momento tan especial en el que mi hermana dará a luz, un momento especial y único en el que me imagino como la mujer más feliz; sueño cómo viviré su nacimiento, cómo estaré a su lado escuchando sus lloros, viendo sus sonrisas, escuchando sus primeras palabras… Sueño con estar a su lado en cada momento, verle crecer y abrazarle y besarle.

También sueño en qué pasaría si mi padre estuviera con nosotros en ese momento tan especial, imagino su cara de felicidad, de hecho, en estos momentos le estoy viendo…Le imagino con su nieto en los brazos, rebosante de orgullo y con la ilusión de darle todo el cariño que necesitara el pequeño… Es inevitable no poder imaginar todo esto, la ilusión nos lleva a proyectar un sinfín de cosas, reales o no, impulsadas por la enorme fuerza interior que llevamos.

Son tantos los momentos especiales con los que sueño que tal vez, por ello, me siento viva, con ilusión por alcanzarlos y disfrutarlos; sin embargo, también sé que habrá algunos que no llegarán, otros se mostrarán de forma diferente a como los imaginé, pero habrá otros que seguro que llegarán. No desespero, no me aferro a ellos como único aliento de vida; disfruto del momento en el que los sueño, un momento que me hace sentir que los vivo, que son reales y aunque nunca los consiga, siempre podrá decir que en un momento determinado de mi vida, siendo realidad o ficción, logré llegar a conseguir lo que con tanta ilusión había soñado.

lunes, 12 de octubre de 2009

martes, 6 de octubre de 2009

Crisis de sentimientos

Al introducir el término CRISIS (Del lat. crisis, y este del gr. κρίσις) en el diccionario de la Real Academia Española aparecen las siguientes definiciones:

1. f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente.

2. f. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos, ya de orden físico, ya históricos o espirituales.

3. f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

4. f. Momento decisivo de un negocio grave y de consecuencias importantes.

5. f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

6. f. Escasez, carestía.

7. f. Situación dificultosa o complicada.
Pues sí, después de haber hecho un juicio de una serie de hechos que he vivido y he examinado cuidadosamente, he llegado a la concluisión de que nos encontramos en un profunda "Crisis de sentimientos".
Esta es la verdadera crisis que estamos atravesando la humanidad en general; estamos completamente sumergidos en un pozo cuyo fondo parece no existir y sin embargo nadie o casi nadie se ha parado a pensar en cuál es la estrategia y las tácticas adecuadas para volver a hacer resurgir uno de los principales valores que sustenta a la sociedad.
La envidia, el egoismo, el cinismo, el rencor, el dinero... son, por citar algunos, los estados que se han apoderado por completo del ser humano sin dejarle cabida y relegando a un cuarto plano otros de vital importancia como son la amistad, el cariño, la paz, el amor, la sinceridad o la pasión.
El romanticismo se ha pasado de moda, el que es detallista es considerado un cursi atontado, los sueños ya no vale para enriquecer nuestra leyenda personal, la belleza interior ya no se busca, los centros de estética y belleza se multiplican diariamente, las familias las conforman personas individuales, la cordura ya no se lleva, el autoritarismo ha suplantado al respeto...
¿Llegará el cambio o habrá que acostumbrarse...?

martes, 5 de mayo de 2009

Viajar por tierra, mar y aire

El nuevo gobierno vasco, la gripe mexicana, la crisis económica, el paro, los casos de corrupción, los actos de violencia de género, la pornografía infantil, los accidentes de tráfico, el cambio climático... Estamos sumidos diariamente a tantas y tantas desgracias, que es inevitable dedicar un breve espacio de nuestro tiempo a cerrar los ojos, a no pensar en nada y a dejarse llevar por lo idílico, lo fantástico, lo onírico...

Sumirse en un profundo sueño y viajar. Viajar a lugares desconocidos. Emprender un viaje en el que no haga falta billete y podamos llegar a ese lugar especial, gobernado por la felicidad, donde la moneda de cambio sea la sonrisa, sus habitantes sean expertos en alegría, diversión y entretenimiento, y les guste practicar la amistad, la convivencia, la solidaridad...

Esos viajes, sean al lugar que sean, siempre traen consigo sensaciones inolvidables. Sensaciones que nos ayudan a mirar el mundo, que dicen que es el real, de forma diferente; a luchar para hacer que todo no sea tan nefasto y dramático como aparenta ser; y a ver sin nubarrones ese infinito cielo azul que nos cubre cada día.

Sumirse en un sueño y viajar por tierra, mar y aire... Es ahí donde está la esencia del día a día.



jueves, 30 de abril de 2009

¿Qué será?

Será porque han pasado muchos meses, porque me he cansado de ver siempre la misma imagen o tal vez porque con la llegada de la primavera y el cambio que hice el martes de ropa de invierno a la de verano... No sé cuál ha sido el motivo real del cambio de presentación del blog, simplemente lo he hecho y punto. Renovarse o morir, no? Pues ahí queda mi renovación, hasta la próxima.

Otro mes más que pasa, que se ha mostrado ante mí y no me he dado ni cuenta. Será porque disfruto de los días al máximo, porque estoy durmiendo más de la cuenta, porque no les saco el producto que debería... Sea por el motivo que sea, los días, los meses pasan volando y todo queda en el pasado, en el recuerdo, en algo que en determinadas ocasiones me pregunto: ¿todo ésto lo he vivido yo? ¿Cómo ha sido posible que haya pasado por eso...?

Vista al pasado, pero también tratando de ver que vendrá en media hora, en un día, en una semana, en unos meses, en años... Creo que esa incertidumbre la tenemos todos. Quién no está preocupado o, más bien, deseoso por saber qué será de él mañana... Pues eso me pregunto yo: ¿Qué será de mí mañana?


lunes, 27 de abril de 2009

Contradicciones


Pensando en no pensar, mirando en no ver, actuando sin querer hacer nada, escuchando sin querer oír, sintiendo sin querer sentir... Es inevitable, por mucho que tratemos de controlarlo todo es imposible que en todo momento podamos poner en concordancia lo que pensamos con lo que de verdad sentimos. Es en estas situaciones en las que la contradicción se convierte en motor de nuestras acciones y no podemos seguir adelante hasta que no logramos resolver el conflicto interior.


Pero..., de qué forma debemos actuar cuando queremos y no queremos al mismo tiempo, cuando razonamos lo que es más conveniente pero que nada tiene que ver con lo que sentimos... Las contradicciones nos dominan en muchas ocasiones y el principal problema es decidirse por el azul o el rojo, por el pantalón o la falda, por llevar el pelo recogido o por dejarlo suelto…


Atravieso por un momento de contradicciones. He querido obviarlas y actuar de acuerdo a lo que es lo más correcto. He visto necesario apartar los sentimientos y guiarme por la razón, me he visto obligada a dejar de lado el palpitar de mi corazón para escuchar lo que es más lógico, lo que todos hacen por instinto; he creído estar bien actuando así, pero ahora vuelve a aparecer la contradicción.


No puedo dejarme llevar por lo que pienso que es lo más justo y razonable, no puedo dejar a un lado lo que pienso sinceramente y que nada tiene que ver con la razón, la lógica o lo que hacen los demás. Lo que de verdad me dicta el corazón no es vestir de rojo, sino de azul, no es llevar falda sino pantalón...

No puedo vendarme los ojos, quedarme a oscuras anular lo que mis ojos quieren ver, lo que de verdad tengo frente a mí.



martes, 21 de abril de 2009

El pez se come la cola...




No hace falta buscar las cosas, llegan en el momento oportuno. Una frase, tal vez, muy recurrida, puede ser, pero cierta en gran medida. Pero... cuando ha pasado el tiempo, bastante y no llegan... ¿Hay que seguir esperando o desistir?

No debemos tener prisa, pero es inevitable sentir una cierta ansiedad cuando desconocemos si de verdad llegará o no lo que buscamos. Es este preciso instante cuando surge el problema (por llamarle de alguna manera) y la incertidumbre se apodera de nosotros. ¿Llegará, no llegará, ha llegado y no me he dado cuenta, tendré otra oportunidad...?

Cuando dejamos que el tiempo cure las heridas, sin acelerar nada y dejamos que el aire refresque lo que llevaba tiempo sin recibir un soplo de vida, nos sentimos bien porque esa renovada brisa nos guía hasta lugares recónditos, que no habíamos descubierto hasta el momento, o que simplemente no nos habíamos parado a observar.

Sin embargo, a pesar de haber sido arrastrados por los nuevos vientos, por esas novedosas experiencias que nos complacen y nos llena de satisfacción, no podemos evitar ver como nuevamente el pez se come la cola...

Hay determinadas cosas en la vida sin las cuales no podemos vivir queramos o no admitirlo. Tengo miedo a volver a tropezarme y caer, pero... Siento la necesidad de volver a hacerlo...