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viernes, 3 de diciembre de 2010

MOVISTAR es una empresa que engaña y roba a la gente

Indignante! Esta es la única palabra correcta que me viene a la mente...
Eran las 9.00 horas cuando he decidido coger el teléfono para presentar una reclamación a MOVISTAR y dar de baja dos líneas que no sé el porqué me han pasado a mi cuenta de teléfono móvil.
Error. Esta es la palabra que me viene, tras cerca de dos horas pegada al teléfono. Error por haber iniciado esa ronda de llamadas a personas desconocidas y situadas en no sé que partes del mundo.
Error, así es. Un ERROR en mayúsculas porque he perdido dos horas casi de mi preciado tiempo en algo que no he logrado conseguir.
He hablado con al menos diez operadores de MOVISTAR, cada uno de una procedencia diferentes y situados en diferentes partes del mundo. No entiendo cómo podemos permitir ésto y digo, no entiendo cómo podemos permitir ésto porque todos -o la inmesa mayoría- que hemos tenido un problema no hemos tomado la decisión rotunda de dar de baja todas y cada una de las líneas que tenemos con esta impresentable empresa llamada MOVISTAR -lo vuelvo a poner para que conste y no se le olvide al que dedique unos minutos a leer este post-.
Ahora, 10.55 horas, como insisto y vuelvo a insistir en querer dar de baja esas dos líneas, tratan de comerme la cabeza preguntándome por qué quiero darme de baja, qué problemas he tenido, qué carencias he percibido en el servicio... Así una y otra vez...
¡¡¡¡Es que esta empresa no entiende que NO quiero esas líneas que yo no he contratado!!!!!
En mi vida había pedido tantas veces "por favor" para algo. Hoy, tras dos horas colgada al teléfono, creo haber repetido esa frase así como 80 veces...
Indignante! Una vez más, MOVISTAR me demuestra que es una gran empresa que se ha hecho así de potente engañando y robando a la gente.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La poca originalidad de las bodas

Nunca me habría planteado ir a una de esas ferias que organizas con motivo de la celebración de bodas, pero estando rodeada de futuras casaderas, el otro día, una amiga me propuso llevar a una amiga, que se casa el próximo año, a la que celebran, hasta hoy, en Ifepa. La verdad es que en el primer momento, me resultó un tanto raro, ya que como apuntaba anteriormente, nunca, pero nunca se me habría pasado por la cabeza acudir a uno de esos salones en los que decenas de empresas se reúnen para organizarte el que muchos califican "el día más importante de una pareja".

Montadas las tres en el coche, con los cupones de descuento para la entrada al recinto y allí estábamos ayer. Sábado tarde, 21 de noviembre, 17.15 horas, camino de Torre Pacheco para ir cogiendo ideas de cómo sería su vestido, la oferta de salones de celebraciones, los abalorios, las flores, el fotógrafo, el viaje de novios, hasta los muebles para la casa, por si aún no la tienen montada los novios, y ¡ah!, algo que poca relación tiene con ese día, pero que sí tiene que ver con la pareja: stads con ropita para bebés, carritos, juguetes...

Un pupurri de gente y cosas con un único objetivo: venderles al futuro matrimonio un día único e inolvidable; y digo único e inolvidable porque muchos de los que pasan por todo ese jaleo terminan acordándose de ese día toda su vida; pero no por la boda en sí, sino por el pastón que cuesta casarse hoy en día.

Y es que... ¡Menudo negocio envuelve a una boda!

La sociedad de consumo en la que vivimos te lo da hecho. Sin embargo, ¿de verdad ese día precisa que esté todo tan organizado y preparado? Está bien que todo te lo den hecho, pero...


¿Hasta qué punto puedes decir que esa es tú boda?

Si hacemos un poco de balance de las últimas bodas a las que hemos ido, ¿A que hay poca diferencia de una a otra? Pues sí, poca por no decir casi ninguna. Yo diría que todas las bodas son iguales, pero con diferentes protagonistas. Vas a la Iglesia o al juzgado, luego te haces las fotos -mientras los invitados se toma unas cañas y se entonan para la comida o cena-, llegas al restaurante, te ponen una canción, entran los novios y todos se ponen a comer como cerdos. Después, sesión de fotos de los novios, desde que nacieron hasta el último viaje que hicieron juntos, cortan la tarta, la gente se empieza a levantar de sus ubicaciones, los novios abren la sesión de copas con un baile y al final, todos terminan borrachos y bailando canciones de antaño...

No hay originalidad alguna, todo es impersonal, todo se ha mecanizado de tal forma que celebrar una boda es ya algo tan sumamente mecánico, que llega hasta a aburrir.

Pero yo ayer no me aburrí porque hubo detalles que hicieron que esa tarde de sábado quede en mi memoria durante un largo periodo de tiempo. El olor a estiércol al entrar al recinto ferial –en pleno campo de Cartagena-, los ostentosos y pomposos vestidos de novia –lucidos por modelos inexpertas en pasarela-, un stand para buscar novi@ -imagino que sería para que colemos las solteras que acompañamos a las casaderas-, un fotógrafo que hace reportajes en 3D –para aquéllos que no pueden asistir a la boda y así, al ver el álbum, pueden vivirla como si estuviera pasando en ese momento-, los resecos donuts de la cafetería -aunque no los probamos, por la pinta que tenía todo, era lo mejor que uno podía echarse a la boca tras la caminata por el recinto- y la estridente música de los desfiles –ruido y más ruido- fueron los elementos que más me llamaron la atención del II Salón de Bodas y Hogar de Torre Pacheco.



Sin lugar a duda, estos pequeños detalles fueron los que aportaron ese toque de originalidad del que hablaba antes y que es preciso alcanzar para que algo -lo que sea- no quede en el olvido y lo recordemos durante un largo periodo de tiempo…


domingo, 7 de noviembre de 2010

A los centros comerciales no se va los fines de semana

A los centros comerciales no se va los fines de semana. Es frase me la tengo que repetir una y otra vez para que nunca se me olvide, de hecho creo que voy a tener que hacer algo para que la próxima vez que se me ocurra acudir a una gran superficie se encienda en mi cabeza la luz de alarma, al tiempo que se repita una y otra vez la frase: ¡¡¡Prohibido, prohibido, a los centros comerciales no se va los fines de semana. Acuérdate de la última vez!!!

Como si hubiera sido la única persona que decidía acudir esta mañana temprano, he salido del gimnasio, he desayunado y me he dirigido, todo feliz y contenta, a estas grandes superficies a comprar. El carro rebosante: unas cortinas, una alfombra para el salón, un spray para terminar de tunear las mesillas de la habitación… Lo tenía casi todo, pero tenía que entrar también en Ikea porque algunas de las cosas vistas en LeRoy Merlín no me terminaban de gustar.

Iba bien de hora, he pensado, la gente decidirá asistir a estos centros comerciales esta tarde, ahora con total seguridad, no habrá mucho jaleo. Todo convencida me he adentrado, pero iba tan ensimismada y tan metida en el tamaño y los colores de las cortinas, que no he me percatado de que los coches se adentraban, uno tras otro, en los aparcamientos, sin dejar hueco para un alfiler.

Entre sillas, mesas y sillones he mirado a mi alrededor y me he dicho: ufff, parece que está empezando a venir gente, voy a darme prisa que se aproxima la hora de comer.

Evidentemente, ni me he dado prisa ni he sido consciente de que, al igual que yo, muchas personas aprovechan estos días para pasear y hacer esas compran que a lo largo de la semana no pueden hacer. Ya lo tenía todo, ya estaba preparada para pagar mi cuenta y salir disparada a casa a tomar algo y dormir la sienta, pero conforme avanzaba, la marabunta se ampliaba…

Mucha gente paseaba, es verdad, pero un sinfín de carros aguardaba en las densas y ruidosas filas de las cajas para abonar los importes de descomunales cuentas configuradas por dos, tres y hasta cuatro carros por persona…

No lo podía creer. Miraba a un lado: gente a montón. Miraba al otro: igualmente, gente a montón. Pues para estar en crisis, las compras no son nada pequeñas, me he dicho a mi misma. No sabía que hacer, eran cerca de las tres, tenía hambre, me estaba empezando a poner nerviosa y de lo que sí que no estaba dispuesta era a tener que esperar, mínimo una hora, para pagar.

Ahora que estoy frente al ordenador pienso en mi gran bolsa amarilla… Estaba repleta de cosas y seguramente continuará apoyada en el estante que la dejé, aguardando a que le toque su turno. Turno que le llegará una de estas tardes, entre semana claro, porque lo que sí que tengo más que asumido es que no volveré a cometer el error de ir a un centro comercial en fin de semana.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Quiero mi naranja entera

Yo no quiero mi media naranja, yo quiero mi naranja entera! Así es y quien diga lo contrario se equivoca, como tantas y tantas veces me he equivocado yo en mis pocos, pero intensos 30 años de existencia.
Estamos cansados de escuchar, y digo estamos cansados porque no soy la única, tópicos tales como: los polos opuestos se atraen, cuanto más diferentes, más amor; es preciso encontrar una persona que te complemente y eso te lo da una persona que no tenga lo que tú tienes; tienes que buscar a alguien que no tenga nada que ver contigo...

Error, un craso error en mayúsculas.

Por ejemplo, si eres una persona extrovertida, alegre, que te gusta bailar, que te gusta escribir, ir al cine, hacer deportes… Cómo puede haber alguien que te diga: tienes que buscarte a una persona que sea lo contrario a ti… Y yo me pregunto, ¿Cómo se puede estar bien con alguien que es callado, no muy risueño, que pasa de bailar, que solamente ve las películas que se baja de internet, que su único deporte es el levantamiento de vidrio y barra fija, y que el término escribir solamente lo entiende cuando tiene que elaborar la lista de compra…?

Está claro que, mientras yo escribo, el otro se tirará en el sofá a hacer zapping; mientras hago algo de deportes, el otro estará dándole al codo y cuando quiera ir a ver una peli, el otro dirá que ya se la ha descargado del emule... Puede tener algo de romanticismo -déjenme que lo dude-, puede haber mucho amor -será ciego-, pero al final, ¿en qué queda esa relación de polos opuestos?
Evidentemente, es un error tratar de pensar que en algún momento la relación entre esas dos personas pueda llegar a buen puerto, y qué digo de buen puerto, simplemente el hecho de tratar de zarpar debe de ser una trepidante y misteriosa historia que yo, de momento, me abstengo a iniciar.

Hasta el momento he llegado al huesecillo, a algo de pulpa y si nos apuramos un poco a algún gajo de naranja, pero nada de un cuarto de naranja y mucho menos de media media. La naranja entera, mi naranja entera, estoy segura que existir, debe de existir aunque aún no la haya encontrado, así que seguiremos juntado al rasca y gana, aunque "sigue buscando" sea la única respuesta encontrada hasta el momento en ese onírico mundo de las relaciones sentimentales.

jueves, 1 de octubre de 2009

Féminas alborotadas por una buena causa



Es la tercera vez en menos de cinco años y el resultado visto hoy ha sido único. Por un momento he retrocedido en el tiempo y he imaginado que era la primera vez que un hombre, en esta ocasión un bombero, se desprendía de sus prendas de labor para mostrar su musculoso torso en público… Dicen que la primavera altera, pero estamos en otoño y parece ser que lo de la estación del año poco tiene que ver para determinadas cosas…


Lo ocurrido esta mañana en la rueda de prensa de presentación del calendario de bomberos para recaudar fondos para la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Murcia me ha llamado tanto la atención, que no he dudado ni un momento en dedicarle un post.


Lo que decía, conforme me acercaba a la sala de prensa el alboroto de un grupo de féminas ha llamado ligeramente mi atención porque desconocía el motivo por el cuál se estaba montado tal revuelo. Podía imaginar o intuir que fueran los medios convocados a la rueda de prensa, pero ni por asombro habría imaginado que hubieran sido tantos y la gran mayoría, por no decir todos, representados por mujeres.


De la intuición he pasado a una rotunda afirmación cuando se han abierto las puertas del ascensor y he visto que más de una decena de periodistas (mujeres) pululaban alrededor de tres de los bomberos que han posado para el Calendario que los Bomberos de Murcia han hecho para recaudar fondos para la AECC en Murcia. Evidentemente, tenían motivo para estar así…


Como una gallina que trata de no perder a ninguna de sus crías, he tenido que hacer un gran esfuerzo por reunirlas a todas, hacerlas callar y aligerar el inicio de la rueda de prensa. El comienzo ha sido llamativo, muchas fotos a los miembros de la mesa, pero la verdadera foto, la que no he dejado escapar, ha sido la de todas las mujeres sentadas admirando a uno de los bomberos que posaba con el calendario entre sus manos y junto a su musculoso torso…


El célebre pintor y escultor Miguel Ángel ya nos enseñó con su David que hay que rendirse ante la perfección y la belleza del cuerpo, incluso sin atender al estilo de la proporción clásica: Si ante esta escultura que no era perfecta no nos hemos quedado impasible, cómo lo vamos a hacer ante los perfectos y correctamente proporcionados cuerpos de los bomberos de Murcia…


Enhorabuena a todos los que han hecho posible este almanaque, ya que aunque en un principio pueda resultar algo frívolo y calculador; la causa: contribuir a luchar contra el cáncer, está más que justificada.



sábado, 9 de mayo de 2009

La gente está cada vez más loca

Definitivamente la gente está mal de la cabeza... Pues no que estoy tranquilamente con mi trabajo de MKT Estratégico (por cierto, ya lo he terminado), en mi habitación, con el sonido de fondo de un lindo pajarito y he empezado a escuchar un sonido que he reconocido al momento: pistola de aire comprimido; por un momento he pensado que no podía ser, que sería otra cosa, quién iba a estar disparando por el patio de luces con uno de esos artilugios. Me he levantado, he ido a la cocina y desde la ventana, he levantado la vista y... No podía ser, uno de mis vecinos con la pistola de aire comprimido en la mano!

¡¡¡Qué fuerte!!! No he podido callarme y le he dicho si es que estaba loco, pero no ha dicho nada. Me he indignado y al llegar mi madre le he dicho: ¿te lo puedes creer? El loco del vecino disparando con una pistola por el patio de luces. ¡¡¡Ese hombre está enfermo, está loco!!! Al parecer me ha oído y al rato estaba llamando al timbre de mi casa. Me ha dado pánico, pensaba que venía a por mí, no he querido abrirle, pero mi madre se ha adelantado.

Venía a decirme que me había escuchado y que lo estaba haciendo porque los pájara le molestaban, además de que me podía denunciar porque le había dicho que estaba enfermo y loco.

Será posible! Que tenga yo que aguantar estas en mi propia casa!! Ha querido seguir discutiendo, pero yo no estaba por la labor evidentemente, así que ni corta ni perezosa le he dicho que se fuera, que dejara de molestar si no quería que llamara a la policía, y le he dado con la puerta en los morros.

Ahora lo vuelvo a recordar y aún no salgo de mi asombro. Será caradura el tío! Viene a mi casa, cargado de razones y me dice que me va a denunciar porque le he dicho loco y enfermo. ¡Pero si el que estaba pegando tiros a diestro y siniestro para matar a un pobre e indefenso pajarito era él!

Muchas veces se confunde la realidad con la ficción, es verdad, pero por anecdótico que parezca este episodio es totalmente real, y es que la gente está cada vez más loca.

miércoles, 29 de abril de 2009

Al rico tutifruti





A este tutifruti ha sido a lo que ha quedado reducida la gran bacanal a la que tenía pensado sumirme hace media hora aproximadamente. Tiene buena pinta, pero ya no es lo mismo...

Como cada miércoles, he llegado a casa muerta de hambre tras una intensa tarde de pintura y largos en la piscina. Sin saber qué es lo que cenaría hoy, he abierto el frigorífico, he observado y he visto que un par de rodajas de merluza aguardaban mi llegada para ser devoradas. En busca de un segundo plato, aunque tenía pensado optar por algo de verdura, he abierto el cajoncito de la fruta y verdura y en cuestión de segundos he esbozado una gran sonrisa al ver la cantidad y variada fruta que había. Me ha hecho una ilusión enorme! Es lo que más me gusta, y llegada esta época aún más.

Lo tenía claro: un kiwi, una ciruela, una manzana y unas cuantas fresas darían color a mi cena.

En cuestión de segundo mi rostro ha pasado de la sonrisa al enfado. No recordaba que ayer volvieron a instalarse unos cuantos intrusos (brackets) en mis dientes, los cuales me impiden masticar con normalidad. Pensaba que con la fruta no iba a tener problema, y mientras me comía la merluza lo estaba pensando.

Efectivamente, esos intrusos no me han dejado disfrutar del placer de morder una fresa y mucho menos poder volver a escuchar el crujir de la manzana al darle un bocado... He probado con un trocito de ciruela, por el hecho de que es más blandita, pero me ha sido completamente imposible; por lo que la tristeza se ha apoderado de mí.

Ahora estoy frente al ordenador y con un rebosante y delicioso plato de fruta multicolor a mi derecha... Un delicioso plato que ha quedado reducido a esta copa que muestra en la imagen, donde están fundidas en aroma y sabor todas las piezas de fruta que pensaba comerme a bocados...

Habrá que resignarse..., pero mientras echaremos mano de la imaginación.




lunes, 2 de febrero de 2009

La primera y la última




Si se tienen problemas de insomnio, la solución está en ver la gala de los Goya; ya lo apuntaba esta mañana en el Facebook y no he podido resistirme a escribir hoy sobre el tema. Hasta ayer no había experimentado lo que era ver la entrega de los máximos galardones del cine español, consideraba que como española debía sentarme frente al televisor y disfrutar plácidamente de la gala; pero, evidentemente, lo de disfrutar fue porque al mismo tiempo que tenía de fondo la televisión, leía las últimas páginas de “Un árbol crece en Brooklyn” –por cierto, una historia que me ha gustado bastante-.


El momento estelar llego cuando apareció la presentadora de la gala, Carmen Machi, más conocida como Aída, con la misma poca gracia que en esa serie que protagoniza en Tele 5 y con un traje, a modo de morcilla de Burgos, que le sentaba realmente fatal. Si el comienzo fue horrible, ni que decir tiene cuando aparecieron los cuatro humoristas que amenizaban la velada: Muchachada Nui. Un grupo totalmente insulso, carente de gracia, picardía e incapaz de hacerme esbozar una simple sonrisa; no quiero decir con esto que sean malos, no por favor, tal vez el problema lo tenga yo, que no entiendo el humor español porque algunos de los sketches que protagonizaron me dejaron con cara de interrogante.


Si estos personajillos y la presentadora motivaron mi desinterés total por la gala, las perlas que fueron soltando algunos de los ganadores de los Goya fue lo que terminó de rematarme, hasta tal punto que aún no habían dado las once de la noche y ya me encontraba en los brazos de Morfeo.


Bueno, puedo decir que llegué al final de la gala porque justo cuando terminaba sentí como mi madre me tocaba levemente en el brazo y me decía: cariño vete a la cama que ya es tarde. He visto el principio y el final de la gala, no está mal para ser la primera y la última vez que me pongo frente al televisor para ver la entrega los Goya.



viernes, 16 de enero de 2009

Un día de perros...


Para quitarlo del calendario. Así resumo el día de hoy, un día de perros... Ahora no quiero pensar más en ello, así que respiraré profundamente, me relajaré y me iré a la piscina a tratar de olvidar lo que ha pasado hoy...

Ha llegado el fin de semana, el lunes será otro día y como se suele decir: será el lunes cunado coja el toro por los cuernos porque hoy, por mucho que quiera no voy a solucionar nada, además tampoco es el momento.

Calma, relax, encuentro con l@s amig@s, ver a la familia, despejarme y tratar de borrarlo todo, que se adentra un fin de semana bastante agradable, además de que lo cojo con muchas ganas.


domingo, 7 de diciembre de 2008

El nuevo bar de moda


Da igual a quién busques o a quién quieras esquivar, te l@ vas a encontrar con total seguridad. Mentidero se ha convertido en el nuevo bar de moda de la noche murciana, y el viernes lo pudimos comprobar.

Ya lo fue en su momento, cuando se llamaba A los toros –qué años aquéllos…-, luego pasó a ser un auténtico antro de sitio y finalmente se ha convertido en el local de máxima actualidad, el idóneo para todos l@s que se quieran esconder de alguien (ironía) y el lugar de la gente chic murciana, por eso estábamos nosotras allí.

Llevaba sin ver cola para entrar en un bar desde la última vez que estuvimos en PACHA-Madrid. Lo del viernes noche me sorprendió, y no es para tanto la verdad, porque continúa siendo el mismo sitio oscuro, incómodo para dejar el abrigo, complicado para acceder al final y peligroso, si llevas una copa de más, porque los escalones de la zona del aseo están estratégicamente colocados para hacer un aterrizaje forzoso. Lo digo porque yo tropecé en dos ocasiones y no me excedí con el alcohol, lo puedo asegurar. Menudo cocedero, asadero, hervidero, cocktelero, hormiguero… es este Mentidero.


Lo mejor de la noche: Cuando –después de una clase magistral de Most Likely, y que no puedo exponer aquí por el contenido- apareció un pequeño helicóptero que estuvo sobrevolando por el bar hasta que decidió abandonarnos. Espero que hoy estés bien, que toca disfrutar de otra gran bacanal.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Un lunes para recordar...


El día de hoy ha sido para recordar, pero bien recordado y eso que no me he levantado con el pie izquierdo porque si así hubiera sido no quiero ni pensar que habría pasado.

He llegado tarde a trabajar, ha sido la mañana que más frío he pasado, he ido al dentista y sin pensarlo he salido con la boca casi repleta de pequeños intrusos. Pequeños intrusos que se hacen llamar brakers y que van a residir ahí durante una larga temporada. Decían que eran molestos, pero tanto… Joder!, si no puedo ni comer, justo lo que me faltaba.

También he llegado tarde a la piscina, el jacuzzi no funcionaba, había cola en las duchas, los secadores libres tampoco funcionaban -claro, por eso estaban libres-, me he dado un golpe en la cabeza al sacar unas cosas del maletero… Menos mal que una conversación ha dado un poquito de color a este tétrico día.

Como no quiero que llegue mañana, voy a hacerme un vaso de leche, voy a salir al balcón –a ver si veo a la luna-, voy a leer un rato, me fumaré un cigarro tranquilamente y cuando me entre mucho frío me volveré a meter en casa. Mañana me reiré de todo esto. Buenas noches.

martes, 11 de noviembre de 2008

Una buena escapada


Lo de hoy ha sido un gran hallazgo. Esta mañana, sin que nadie se enterara, mi compañera Sofía y yo nos hemos ido a fumar un cigarro y estando en la calle, nos hemos mirado y nos hemos dicho: Vamos a tomarnos una cerveza, pero ya!

Llevábamos una mañana bastante movidita, y yo necesitaba abandonar el bullicio que había en el Gabinete. No queríamos ir al “Ramón”, la cafetería a la que siempre vamos a tomar café, y Sofía ha recordado que la pasada semana estuvo en un bar que le había gustado mucho y que se llama Tribuna Alta. Y hasta allí nos hemos ido. Un local muy pequeñito, detrás del Moneo, que ha pasado por mil manos y que no había tenido éxito ninguno desde que lo montaron la primera vez.

Y claro que no habían tenido éxito, era preciso que llegaran Lola y su marido para llevar el bar y preparar el pulpo que nos han puesto. Qué pulpo! Qué cosa más rica! Exquisito! Una de mis debilidades que en pocos, pero muy pocos locales saben hacerlo en condiciones.

Ha sido una buena escapada la de esta mañana, se me ha pasado el agobio del trabajo y he encontrado un nuevo sitio para tomar una buena tapa de pulpo y una cerveza.



martes, 4 de noviembre de 2008

Diabólico aparatito


Quién inventaría el móvil… Menudo día me ha hecho pasar este pequeño aparatito, cómo puede ser que algo tan pequeño y –en apariencia tan inofensivo- pueda llegar a sacar de quicio de la forma que hoy lo ha hecho conmigo. ¿Es necesario tanto agobio para solucionar determinados asuntos? ¿Es preciso dar la lata tantas veces y en tan poco tiempo para algo que al final va a salir?

Sinceramente, pienso que no, pero lo que creo es que estos personajillos que abusan tanto del móvil están un poquito locos, un poco histéricos e incluso desquiciados; y quieren que el resto –los que estamos aparentemente más cuerdos- tengamos que terminar como ellos.

Hablando más en serio, pienso que las personas que abusan tanto del móvil es porque se sienten solas y precisan hablar con alguien, sea quien sea y del tema que sea, para aliviar esa soledad.

¿Nadie quiere ser amigo de ellos?

No es normal dar tantos rodeos para decir cosas que, en cuestión de segundo, se pueden despachar… Pero bueno. Correremos un tupido velo… De momento, esta tarde me voy al cine, necesito pasar un par de horitas desconectada del diabólico aparatito porque mañana... Mañana será otro día.

jueves, 23 de octubre de 2008

Odio prepararme la maleta



Qué pereza... Una de las cosas que menos gustas cuando voy a salir de viaje es tener que prepararme la maleta. Es inevitables, ¡lo odio! Odio tener que pararme a pensar qué es lo que voy a necesitar, qué tiempo hará para echarme más abrigo o menos, qué cosas necesitaré… ¡Cómo lo voy a saber!, es imposible saberlo en ese preciso momento.

Es un horror, un auténtico suplicio… Conforme se va acercando el momento de partir, menos ganas tengo; y no porque no me quiera marchar, todo lo contrario, sino porque me horroriza tener que echar a una maleta un sinfín de cosas que luego no utilizaré, o el caso contrario: evitar llevarme cosas que –con total seguridad- luego echaré en falta. Maldita Ley de Murphy

Lo tengo claro, me esperaré hasta el último momento, no me voy a atosigar, mañana –con las prisas y recién levantada- la haré. Creo que, en el fondo, lo que me gusta es la presión. Le dejaremos actuar.


martes, 21 de octubre de 2008

El bar Centro tiene parking

El propietario del bar Centro de La Alberca tiene muy claro su objetivo empresarial: Ofrecer un buen servicio a sus clientes, que puedan asistir a su local con la tranquilidad de que tendrán dónde poder estacionar sus vehículos sin tener problema alguno. No hace falta andarse con florituras -y más ahora con la crisis-, para señalizar ese espacio "privilegiado" cualquier utensilio es válida y si es artesanal, mejor que mejor. Ante todo hay que ofrecer un buen servicio, esa es la finalidad, lo demás no importa.

domingo, 19 de octubre de 2008

Me quedo con el paseo hasta la Fuensanta

Por lo general, el domingo suele aprovecharse para hacer aquellas cosas que habitualmente no se pueden hacer a lo largo de la semana; pero de querer hacer algo distinto a convertir un simple paseo matutino en la romería a la Fuensanta, hay una gran diferencia... Aunque puede ser que mañana no pueda ni pestañear, ha merecido la pena. Hemos salido del rutinario asfalto y hemos disfrutado de un espléndido día de sol; además de que me he olvidar de la hora y media tan desagradable que pasé anoche en el cine.

La más pura simpleza de The women –por cierto, nada recomendable-, el desagradable hedor a pies de la "educadísima" señora de atrás -que se quitó los zapato porque pensaría que estar en la sala VIP le otorgaba ese derecho-, las continuas melodías de los móviles que sonaron a lo largo de la película y la incómoda butaca han motivado que, por una larga temporada, la opción de ir al cine esté completamente eliminada lista. Dejaré los estrenos para más adelante, cuando dejen de serlo y pueda verlos en casa.

lunes, 13 de octubre de 2008

Demos la bienvenida al nuevo Joaquín Daniel



Ángela María! Aquí tenemos al nuevo Joaquín Daniel. El niño es bastante vergonzoso, habla muy poquito, le gusta el fútbol total y cenar en restaurantes italianos como los de Zaragoza. Joaquín Daniel tiene un pequeño problema, dice que donde trabaja no liga ná...

P.D. Si os lo encontráis en algún momento, le encantará que le hagáis la siguiente pregunta: ¿Tú lo que lee por quée?